lunes, 22 de octubre de 2007

Corazón de artesano

Tan simple como caminar por las veredas rotosas de la ciudad, y tan común como visitar una plaza publica en verano, es ver a los numerosos puestos de artesanías que se extienden en los alrededores de Plaza Italia. ¿Cuántos secretos esconde este lugar? ¿Cuánta labor es la que está dedicada para que todo esto cobre vida y nos ofrezca un espacio nuevo escapando a los de nuestra cotidianeidad?
A simple vista, podemos observar la sencillez del lugar, los puestos están armados con apenas cinco o seis fierros entrecruzados que le dan forma a un pequeño mostrador. El feriante es casi siempre un hombre, de mediana edad, que viste un humilde jean gastado y una camisa de uso diario, una persona “de barrio” notablemente bronceada por el sol que cada día pone en juego la esperanza de vender algo “para poder sacar unos mangos mas”, así lo dice Jerónimo, artesano entrevistado en estos puestos.
Cómo describir a las esculturas que allí están presentes: a simple vista se les distingue la laboriosidad con que fueron hechas, aquellos objetos sin forma alguna con colores llamativos que colman los espacios del mostrador, y esos otros que parecen pertenecer a la casa misma del artesano, objetos en desuso, antigüedades, entre otras cosas.
Para explorar más un mundo de artistas, nos internamos en el predio actual de artesanos “El Dorrego”, situado en la calle Dorrego y Zapiola. Este lugar ofrece una amplia gama de exposiciones, y a diferencia de los de Plaza Italia, El Dorrego parece ser un centro turístico por la cantidad de visitantes extranjeros. Cuando entramos al predio lo primero que llama la atención es un extenso techo de zinc, que hace barullo cuando llueve, la gente que entra y sale despreocupada hablando inglés u otros idiomas y el ambiente que es muy cálido y familiar. Podemos destacar la presencia de numerosos carteles que cuelgan por el techo, hay mucho color y expresión. En cuanto a los productos que se ofrecen se puede decir que son más pintorescos y caros.
La feria de artesanías “El Dorrego”, es una idea que nació hace unos cuatro años en el barrio de Palermo y que permite la libre expresión del arte, así nos lo cuenta Alberto (empleado del lugar) “La feria en parte se ocupa de darles un lugar a aquellas personas diseñadoras o artistas, que por lo general no tienen dinero para pagar producciones ni un lugar comercial”. En tanto Luis (artesano) agrega: “Acá se busca un desarrollo constante y una formalización de los emprendimientos de diseño, se trata de comunicar y expresar libremente el arte sin ninguna traba económica.
Con estos testimonios y las incontables observaciones que realizamos, intentamos dar a conocer más sobre este mundo artesanal, para meternos en la vida misma del artesano simple y trabajador que se gana la vida con las manos y el corazón.



Pascual Biondo

martes, 16 de octubre de 2007

Entrevista con Lucía del Valle Vera


"Fue una búsqueda, me interesaba mucho el arte en general"

Lucia del Valle Vera es una señora de 52 años. Da clases de pintura, dibujo y cerámica y hace piezas de decoración, cerámicas y también utilitarias: tazas y cazuelas. Vive en Villa Pueyrredón, le gusta mucho su trabajo y no se arrepiente de haberlo elegido.
-¿Hace cuánto trabajás en esto?
Hace aproximadamente veintitrés años.
-¿Tenés otro trabajo además de este?
Doy clases de pintura, dibujo y cerámica.
-¿Trabajás en tu casa o en un lugar particular?

Trabajo en mi casa en forma independiente.
-¿Cómo definirías tu trabajo?
El trabajo es placentero. Uno hace lo que quiere, lo que le gusta, no le rinde cuentas a nadie, no está obligada a cumplir horarios, es su propio patrón: produzco yo, le pongo el precio, controlo las ganancias y pérdidas, estoy en comunicación con la gente, viajo si no tengo otros compromisos, no espero que nadie me dé vacaciones...
-¿Es un trabajo o un pasatiempo?
Es un trabajo y un pasatiempo. Al principio sí buscaba otro trabajo; ahora no aceptaría cualquier trabajo salvo que no me rinda como me rinde el trabajo de artesana (como un sueldo). No lo cambiaría por ser cajera de un supermercado o atender un negocio, por ejemplo.
-¿Cómo empezaste a trabajar de esto?
Comencé primero con la pintura y el dibujo y luego incorporé la cerámica, pues es más fácil de comercializar que la pintura.
-¿Algún familiar tuyo es artesano?
No
-¿Tenés tiempo libre para realizar otras actividades?
Sí y me da mucho gusto ser artesana porque es lo que me permite crear, y eso me divierte mucho.
-¿Sufrís algún desgaste físico cuando hacés artesanías?
Me cansa la espalda por la posición y también la vista.
-¿Qué motivos te llevaron a ser artesana?
Fue una búsqueda, me interesaba mucho el arte en general, la pintura fue la puerta, luego comencé a enterarme de todas la posibilidades que tiene la plástica. De ahí en más fue investigar y trabajar. Luego me conecté con la cerámica y encontré la posibilidad de vender mi trabajo.
-¿Cómo definirías a los artesanos? ¿y tu relación con ellos?
Los artesanos somos gente creativa, encontramos la forma de expresarnos así. Es un trabajo, uno se gana la vida de lo que más le gusta.Antes que ser artesanos, somos personas; con unos se lleva mejor, con otros peor, por las actitudes que tenemos. Además ser artesano es buscar un modo de vida independiente, desarrollando una actividad creativa, que permite en muchos casos vivir.
-¿Creés que está bien que haya artesanos que se aposten en la plaza o creés que afea el paisaje de la plaza?
Por un lado sí, está bien, ellos se ganan el pan de cada día y trabajan para vivir. Pero, por otro lado, no. Lo que me molesta es lo que se arma alrededor: gente drogándose, metiendo cosas en las macetas, alcoholizándose. Ellos merecen tener un lugar para su feria pero la plaza no está preparada para eso, afea el paisaje. Sin embargo, las ferias que están en las plazas, son un atractivo para el público y además permiten desarrollar una cantidad de objetos originales.
-Describime resumidamente cómo es un día de tu vida de artesana.
Mi trabajo lo realizo generalmente durante la tarde y consiste en distintas etapas. A veces es preparar la materia prima con la que trabajo, también la decoración y luego hacer los contactos para las ventas.
-¿Cuánto demorás aproximadamente en la produción?
Es muy difícil calcular el tiempo de realización de una pieza, pues tiene mucha influencia el clima, si está húmedo los procesos se alargan.
- ¿Vendés mucho por día? ¿Dónde vendés?
Las ventas no las realizo directamente al público, sino a través de casas de decoración.
-¿Creés que hay prejuicios hacia los artesanos?
Me parece que los prejuicios lo tienen los comercios que ven en ellos una competencia de ventas, la gente en general disfruta de pasear y ver objetos a veces originales.

Marcelo Ríos

domingo, 30 de septiembre de 2007

Wal Mart: El lado oscuro del supermercado



1. Detrás, está la gente

Detrás de los héroes y de los titanes,
detrás de las gestas de la humanidad
y de las medallas de los generales.
Detrás de la Estatua de la Libertad.

Detrás de los himnos y de las banderas.
Detrás de la hoguera de la Inquisición.
Detrás de las cifras y de los rascacielos.
Detrás de los anuncios de neón.

Detrás, está la gente
con sus pequeños temas,
sus pequeños problemas
y sus pequeños amores.

Con sus pequeños sueldos,
sus pequeñas campañas,
sus pequeñas hazañas
y sus pequeños errores.



Detrás de todo esto, está la gente, dice el catalán. Y detrás de Wal Mart, también está la gente. Detrás de esta empresa, con excéntricos carteles y publicidades, de la bondad y familiaridad que vende, detrás de las sonrisas forzadas de sus empleados y del logo (la cara amarilla feliz), está la gente.
Gente privada de sus derechos, tanto como individuos y como trabajadores, que son discriminados y apartados, que son víctimas de mentiras, de promesas vanas , y que son, lastimosamente, explotados sin ningún tipo de benevolencia por parte de los directivos, personas que no conocen la palabra respeto, pero conocen a la perfección arbitrio y esclavitud…

2. Se armó en Wal Mart

“Viste vos, que estás haciendo ese trabajo de Walt Mart…” me dijo un amigo “…se armó un quilombo bárbaro”. Ignorante de lo que pasaba, le pregunté a Nicolás y a Emiliano qué era lo que mi amigo me había comentado, sospechando que encontraría una certera respuesta del otro lado.
Sinceramente, ninguno de los tres sabía qué era lo que había pasado. Por supuesto que sabíamos parte “de la interna”, como se dice en la jerga callejera, sobre el trabajo en Wal Mart, ya que habíamos hablado con algunos empleados del establecimiento. Más adelante repasaremos parte de esos diálogos.
En el colegio, en la hora de Comunicación, gentilmente, una compañera se acercó (a la cual agradecemos mucho), y nos comentó que en el prestigioso diario de nuestro barrio (“El diario de Villa Pueyrredón”, de Ignacio Di Toma Mues) había publicado una carta a los vecinos de nuestra villa, informando sobre la situación que se vivía en el supermercado.
Rápidamente leímos esta carta, cuyos intereses reflejaban los nuestros: buscaba una merecida condena social al mercado capitalista y atroz, ubicado en Bolivia y Av. Albarellos.
Al fin y al cabo, mi amigo tenía razón. Había problemas en Wal Mart, y la gente sabía eso, podía enterarse por dos medios: el primero, el artículo ya mencionado, el segundo, los afiches pegados en las paredes y carteles en la calle, denunciando un “escracho a Wal Mart” (estos afiches se pueden ver en diferentes calles del barrio, nosotros los vimos en Av. Nazca y la vía).
Ahora sí, teníamos pruebas concretas de lo que sucedía en Wal Mart. Los afiches, el artículo, las diferentes “investigaciones” realizadas por nosotros. Ahora debíamos juntar todo.

3. Las cartas sobre la mesa…

Flor, señores. Al estilo del truco, juego argentino por excelencia, nosotros teníamos tres cartas iguales. Las tres conducían al mismo lugar, a Wal Mart.
Al principio, luego de las primeras entrevistas, todo estaba confuso. Muchos se negaban a atendernos: “estoy trabajando, no puedo”. Por otro lado, jamás desconfiamos de la palabra de los empleados, quienes con seguridad nos decían (los que se animaban, pese a que los que podían miraban hacia los costados como un tic nervioso): “El trabajo es mucho y a veces no me siento cómodo trabajando aquí” o “No recomendaría este trabajo a un pibe”, pero con otras palabras. Al principio pensamos que esto debía ser con los cadetes, los repositores, que son los que en la pirámide de jerarquía se encuentran en el más bajo lugar. Pensamos que el trato (o mal trato) que ellos sentían se debía “a su condición”. Aclaramos que de todos modos eso es atroz y repudiable, no lo justificamos en lo más mínimo, y es por eso que ponemos entre comillas condición, puesto que no debiera existir.
“Pero, ¿cómo puede ser que no hablen?...no somos de la CIA, somos pibes de un secundario que estamos haciendo un trabajo”, decíamos entre nosotros. En algunos nos parecía antipática la actitud, otros ni siquiera ni tenían actitud, realizaban su trabajo, ignorando su alrededor, como máquinas.
Cuando volvimos luego de un par de días al supermercado, y vimos la misma actitud, ya pensamos que no era por nosotros, sino que podía haber un tema de trasfondo, que, por supuesto, desconocíamos, o mejor dicho, “tocábamos de oído”.
Por qué no nos atendían, por qué trabajan como máquinas… preguntas que se intentarán develar a continuación.

4. Detrás de las cajas registradoras…

Aquí se intentará, gracias a la ayuda del artículo del diario, no revelar el cien por ciento de lo que sucede en este supermercado, en principio porque nadie es dueño de la verdad, y en segunda instancia, porque debe haber muchas cosas más que suceden y que quizás no conozcamos nunca, pero al menos podremos ayudar a mirar la cuestión un poco más profundamente.
A continuación, algunos ítems sobre lo que pasa en Wal Mart según versa en los volantes:
+ A pesar de las millonarias ganancias, paga salarios debajo de la línea de la pobreza.
+ Contrata a su personal por 36 hs. pero los hace trabajar 48 hs.
+ Durante 10 años descontó el presentismo violando el Convenio Colectivo de Trabajo.
+ Ejerce prácticas antisindicales despidiendo a trabajadores que quieren organizarse para defender sus derechos.
+ Denigra a sus empleados obligándolos a cantar “el himno de Wal Mart” y a realizar rituales con porras para demostrar su adhesión a la empresa.
+ Realiza espionaje llevando a cabo el programa “Mistery Shopper” (Cliente misterioso), que evalúa el desempeño de los trabajadores sin que éstos tengan el más elemental derecho de réplica o defensa.
+ Concede premios en forma discriminatoria relegando a trabajadores sindicalizados.
+ Ante accidentes de trabajo envía a los trabajadores a atenderse en hospitales públicos cuando debe derivarlos a la ART que tiene contratada.
+ Reduce o niega las jornadas de descanso arbitrariamente y no se priva de nada a la hora de humillar con tal de “atender al cliente”.

5. Con razón los escarches…

Ahora queda un poco más claro lo que se esconde en Wal Mart. No son buenas las condiciones de trabajo (si es que hay condiciones para trabajar), entre tantas otras cosas que no son buenas.
Por los motivos antes desarrollados, creemos que tiene merecido los escarches que está sufriendo. Algunos medios de comunicación, como la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh, ha publicado lo siguiente:
Buenos Aires, 17 de septiembre de 2007 (Agencia Walsh), varias organizaciones populares, convocan a un escrache contra la multinacional Wal Mart, ha realizarse el sábado 22/9 en la “Plaza Nunca más”, Bolívar y Cabezón, estación Pueyrredón.
Y como ya hemos mencionado, hay diferentes afiches en la calle que anuncian futuros escarches a esta empresa. Éstos se pueden ver pegados en las calles aledañas al supermercado. Esta no es la primera vez que escarchan a Wal Mart en el año, y probablemente la manifestación del sábado no sea la última.

7. No queremos ser cómplices

Por eso hacemos este trabajo…
En un principio nos costó realizar el trabajo, no porque sea difícil desarrollar el tema, sino porque no teníamos claro qué queríamos mostrar. Pero, ahora creemos que hemos logrado acercarnos, con ayuda de trabajadores de Wal Mart, vecinos y diferentes medios de Comunicación, a los gravísimos hechos que suceden en esta cadena de supermercados.
Lo que más nos chocó, es la discriminación hacia los trabajadores que pertenecen a un sindicato, como si esto fuera malo. En realidad, a las autoridades les resulta peligroso que algunos de sus empleados conozcan sus derechos porque tienen la posibilidad de discutir y pensar por sí mismos. Claramente, ellos no quieren eso.
Lo que buscamos, entonces, al hacer este trabajo, está en el título de este apartado: no queremos ser cómplices de esto, queremos denunciar lo que verdaderamente se esconde detrás de los precios bajos y de la cara amarilla con una enorme sonrisa.

Nicolás Carrón, Emiliano Martorelli y Gastón Martorelli

lunes, 24 de septiembre de 2007

Los Scouts


En nuestra caminata barrial pudimos observar que hay una variedad de lugares como kioscos, diarios de revistas, clubes, pero decidimos enfocarnos en el grupo scout que utiliza un predio de tierra con forma triangular, en Villa Pueyrredón en las calles Ezeiza y Panamericana pegado a los pabellones. Al estar allí observamos que no es muy amplio y a pesar de esto se concentra mucha gente y realizan actividades sin inconvenientes ya que saben utilizar el espacio que tienen.
En la institución enseñan actividades como la de supervivencia, el armado carpas, preparación de mesas, visitan otros lugares haciendo campamentos, pueden elegir “cursos”, como primeros auxilios, entre otros. La organización provee de actividades para todos y, depende del grupo, se proponen resolver, por ejemplo, pintar, lavar un lugar que vean muy sucio y demás tareas comunitarias.
Los jóvenes scout se reúnen todos los sábados, vestidos con un atuendo color verde que los caracteriza a todos. Estos ascienden dentro de la institución a medida que pasan los años y saludan de una forma que para nosotros es muy extraña, sin ofender, ya que con su mano apuntan hacia el cielo con los dedos índice, mayor y anular y poniendo su dedo gordo sobre el meñique cubriéndose debajo de la palma de la mano. Esto tiene un significado: el mayor (dedo gordo) protege al menor (el meñique).
La asociación está dividida en patrullas que pueden ser integradas por cualquier chico, chica o joven entre los 6 y los 20 años, a su vez las patrullas se dividen en secciones: los castores (6-8 años), los lobatos (8-10 años), los scout (11-15 años) y los caminantes y rovers (16-20 años). Nos parece importante remarcar lo de las edades, ya que observamos que niños de temprana edad pueden ser parte de esta actividad.
Para ampliar la investigación nos dirigimos a entrevistar al Padre Fabián González Balsa, párroco de la iglesia Cristo Rey quien nos proporcionó más información acerca de los Scout, también nos asesoró sobre otras organizaciones de ayuda caritativa. Es interesante lo que nos plantea con respecto al entorno en el que vivimos. “Ante catástrofes naturales, los vecinos llaman a los Scout para que los ayuden en esos momentos”. Por ejemplo, esto sucedió durante las inundaciones del año pasado, cuando los que ayudaron, entre otras cosas, a bajar los paquetes de los camiones, a embolsar mercadería y en otras tareas, fueron ellos. Como estas catástrofes suceden de manera inesperada, el grupo ayuda con lo que puede. Siempre deben estar listos para atender cualquier emergencia. Ahora bien, ¿son ellos los que tienen que ayudar y hacer la labor o deberían ser los representantes del pueblo los responsables de las necesidades de la gente?
Por su parte, la iglesia católica, de donde es Fabián, organiza actividades caritativas, como también lo hacen los evangélicos, entre otros, “Caritas organiza todos los sábados el desayuno para 20 ó 30 personas, les dan máquinas de afeitar, jabón, ropa, y luego se reza”. También, hay gente, anónima, que dona comida que trae, por ejemplo el Ex Norte de Mosconi, actual Carrefour, ese anónimo compra la comida y demás cosas y las manda a la iglesia para los chicos carenciados.
Sobre el origen de los Scout comenta el padre Fabián que “su fundador, el inglés y ex soldado, Baden Powell, pensó en las guerras y decidió ayudar a los pibes a través del juego y de las buenas acciones, rescatándolos así de esa situación y sacando lo mejor de cada uno”. La batalla de Mafeking contra los colonizadores holandeses, conocidos como los Boers, fue la que, al fundador, lo consagró como héroe ya que para vencerlos necesitó de un gran ingenio, carácter y astucia para imponerse en una misión que parecía perdida. Por esta razón muchos jóvenes en Inglaterra empezaron a leer su libro Aid’s to Scouting y trataron de imitar sus métodos. Se debe a esto que el grupo Scout guarda relación con las prácticas militares. Esta situación para nosotros es un tanto extraña, los Scout son una agrupación copada pero muy estricta, vemos como se visten, las cosas que hacen, sus gestos, su saludo y demás costumbres, todo esto hace que nos parezca un grupo militar. Sin embargo, lo que logramos conocer sobre este grupo nos dio la pauta de que pese a las críticas recibidas por sus características, son buena gente.



Jonathan Martín Infantino
Rodrigo Martín Parotti
Juan Ignacio Grodz

domingo, 19 de agosto de 2007

La plaza "Nunca más" (ex Lonardi) y su gente

Elegimos focalizar la mirada en la plaza "Nunca más" ubicada en nuestro barrio Villa Pueyrredón. Esta es una plaza bastante cuidada: los bancos y los juegos están bien pintados. Se observa mucho movimiento ya que está pegada a la estación de tren y continuamente la gente pasa para utilizar este medio de transporte. En un sector hay cartoneros y se puede ver que utilizan ese lugar como vivienda: hay colchones y también elementos de cocina.
Decidimos focalizar en el tema de la comunidad cartonera para saber, cómo vive, cómo sobrelleva esa vida y si se siente o no discriminada por los vecinos de la plaza.
Es por eso que entrevistamos a uno de ellos, quien amablemente aceptó charlar con nosotras y contarnos un poco de su vida. Hablamos con “Shrek” quien nos comentó que pasó a ser cartonero, ya que por perder a su familia entera solo le quedó una sola opción: vivir en la calle de la forma más digna que pudo encontrar, juntando cartones.
“Shrek” tiene 26 años y dice:- No me molesta ser cartonero ni vivir en la calle, obviamente me gustaría tener una vida más piola, pero sé que es imposible porque la gente nos re discrimina y nadie nos da trabajo, es por eso que no me queda otra que juntar cartones.

¿Cómo los tratan los vecinos?
- Hay de todo un poco, hay gente que nos manda a la policía todo el tiempo, y buscan excusas para echarnos, y otros nos tratan bien, nos ayudan con alimentos, colchones, ropas, entre otras cosas. Nosotros no tenemos problemas con nadie ahora, pero corte que si se meten con nosotros, ahí sí, tenemos “bondis” (problemas), por ejemplo hace poco tuvimos problemas con unos pibitos, que robaban carteras acá en la plaza, los paramos y les dijimos que no se zarparan porque a los primeros que les iban a echar la culpa era a nosotros, y los pibes como estaban re drogados se enojaron y me empezaron a picotear (que te peguen de a muchos) y ahí se armó una batalla campal, porque justo había unos pibitos que me conocían y “saltaron” por mí.

Con esta anécdota finalizamos la entrevista y nos dimos cuenta de que mucha gente está equivocada: son personas igual que nosotros, la única diferencia es que les tocó un destino diferente y no por eso hay que excluirlos de la sociedad.
Para sacarnos dudas sobre lo que opinaba la gente sobre ellos, conversamos con una mujer que estaba con su hijo en la plaza:

- No me molestan, siempre traigo a mi hijo a esta plaza porque me gusta, es grande y está muy cuidada, los cartoneros están a un costado, “en su mundo”, y no joden a nadie. No te voy a negar que sí me molesta mucho que se estén drogando y más cuando mi hijo está jugando ahí al costadito, pero soy consciente de que no solo los cartoneros son los que se drogan y que por más que cambie de plaza voy a seguir viendo la misma imagen, la droga está presente en todos lados, y no por eso me voy a quedar en mi casa.

También hablamos con otra señora que estaba paseando al perro: - Me molesta rotundamente la llegada de los cartoneros a la plaza, desde que están acá es un descontrol: se la pasan todo el tiempo creando conflicto y el sector donde se encuentran está todo sucio. Ya presenté varias denuncias en su contra, pero la solución nunca llega, pero por más que me molesten no voy a dejar de venir a la plaza a la cual asisto desde hace tantos años.
Para completar la información concurrimos a un Centro Cultural de Villa Pueyrredón “Nunca Más”, está a tres cuadras de la plaza, en Nazca y Cabezón. Allí se dan clases de gimnasia, se realizan reuniones de jubilados, exposiciones y, por sobre todo, se lleva a cabo una actividad muy importante para el barrio, se hacen reuniones vecinales en las que algunos vecinos muy comprometidos, opinan sobre las obras que se realizan en Villa Pueyrredón y proponen nuevas reformas. Uno de los temas principales es la plaza ya mencionada, buscan la manera de mantenerla en condiciones, de mantener la seguridad, la limpieza y la familiaridad que tiene esta y muchas otras plazas, ya que es concurrida por muchas mamás con nenes pequeños, abuelas, y, también, adolescentes. En este momento la Asamblea está buscando la manera de terminar con la droga en el lugar, algo difícil y anhelado por todos los vecinos de Villa Pueyrredón, pero la única opción que ven cercana es la de seguir insistiéndole a la policía para que patrulle la zona más seguido, debido a que ésta siempre se compromete a hacerlo pero sólo aparece una vez por día y sólo para “figurar”, porque nunca hace nada. Siempre son los mismos los que compran, venden y consumen droga en el lugar. Otra medida fue la de pintar los bancos y la fuente, que se realizó hace menos de dos meses, y a los 5 días de haberlo hecho, algunas “banditas” de jóvenes se encargaron de volver a dibujar los graffitis clásicos de la misma, en la Asamblea se respeta al llamado “arte urbano” pero creen que, según lo que uno de los vecinos dijo textualmente:- “es una falta de respeto que no se considere que si está pintado es porque hubo un esfuerzo para poder realizarlo”. Es una pena que la mayoría de la gente del barrio no sepa que funciona esta asamblea, que no tiene ningún fin de lucro y que hace tanto por nuestro barrio.

Nos parece interesante agregar lo que nos contó un amigo nuestro, que también para en la plaza, al que le decimos “El Queko”.

-Mi vida no siempre fue un “bardo”, yo tenía una vida normal, iba a la escuela, salía con los pibes, jugaba al fútbol, pero siempre me persiguió la mala junta. Al principio yo no quería, pero al final terminé cayendo en la droga, y ahí mi vida empezó a ser un bardo, necesitaba más plata para mantener mi vicio, ya no me importaba el colegio, mi familia ni nada de lo que antes era importante para mí, imaginate, con la guita que yo rescataba en un día podía vivir una banda de tiempo re “bakan” (ganador), para qué iba a estudiar si conseguía todo lo que quería sacándoselo a los demás. Cada vez mi vicio fue más “groso” y terminé en la peor, el paco, así mi vida terminó transformándose en un re “bondi” hasta que en mi último robo, de tan dado vuelta que estaba ni me rescaté que venía la gorra y me agarraron. Lo peor fue que no sólo quedé preso sino que pasé las fiestas de fin de año ahí adentro, ganándome el respeto de los demás. Ahí “toqué fondo” y me puse yo mismo un “rescatate”, ya no podía seguir así, corte que ni mi vieja ni mi hermana se lo merecían. Hoy estoy orgulloso de ser lo que soy, porque me estoy rehabilitando y estoy tratando de volver a tener una vida normal.


Romina Gasali
Julieta Gualdoni
Agustina Gonzalez

martes, 7 de agosto de 2007

Una mirada sobre La metamorfosis de Franz Kafka



La metamorfosis de Kafka narra la historia de Gregorio Samsa, un joven que ha llegado a sentirse un escarabajo, y esto es así porque la angustia lo invadía. De alguna manera, la historia de Gregorio es el reflejo de millones de personas, ya que ¿quién no se ha sentido un escarabajo alguna vez? Esto está narrado de manera metafórica, o mejor dicho, de manera surrealista. Claro está que nadie, realmente, puede ser o convertirse en un bicho, por más que se sienta muy mal, por más bajo que crea estar.
Esto es, lo que cuenta esta nouvelle, que no es más que el retrato de la vida de Kafka. Una vida sujeta al "régimen dictatorial" del padre, que ejercía una presión importante, o por lo menos lo suficiente como para que Franz Kafka escriba esta obra.
La nouvelle de la que estamos hablando, fue escrita en noviembre de 1915. Esto muestra dos cosas: en primer lugar, lo avanzado que era Kafka; esta obra clásica de la literatura, fue escrita hace más de 90 años, en una sociedad que quizá no estaba preparada para recibir este mensaje. En segundo lugar, resulta impactante (sabiendo que quizá la sociedad no estaba muy preparada para eso) en el momento que lo escribió, ya que era un momento de cambios, de revoluciones y guerras. De conflictos en lo social. Conflictos por el comienzo de la revolución rusa, secuelas de los cambios industriales, peleas por buscar una identidad en un momento de persecuciones ideológicas, en medio de todo esto, Kafka escribe este libro.
Por eso es tan adelantado.

La obra me gustó, aunque por momentos me aburrió un poco, sobre todo al principio, cuando desconocía "el trasfondo".

Emiliano Matorelli

domingo, 5 de agosto de 2007

Argentina latente

Argentina latente, tercer documental de Pino Solanas sobre el país, es una película que habla sobre cómo por la falta de una política seria se desaprovechan recursos que podrían sacarnos adelante, cómo privatizaron muchas industrias y fábricas estatales y sobre las personas que lucharon para recuperarlas.
La misma empieza con unos planos panorámicos aéreos que nos dejan ver todo nuestro territorio. Son imágenes impactantes. De fondo, se oye la voz del cineasta.
Luego, el director, empieza a presentar diversos casos, como el de dos amigos que forman parte de los Astilleros Río Santiago. Los hombres relatan cómo atravesaron con valentía el proceso militar y el intento de privatización de su empresa en la década del ‘90, que gratamente frenaron luego de una larga lucha. Durante el relato, uno de los hombres se quiebra, y ese es uno de los pocos momentos donde se lo ve a Pino, quien se introduce en la escena para abrazarlo.
También, nos muestra otras historias. Visita lugares como
Instituto Balseiro, la CONEA, el IMPA, el CONICET, y el INVAP. Entrevista a físicos, biólogos, técnicos y trabajadores que dan cuenta de que en el país, la ciencia y la tecnología son poco reconocidas.
Lo que Solanas nos quiere expresar es que se puede luchar contra las multinacionales, que poseemos recursos naturales y humanos para salir adelante, pero que la política no ayuda. Si eso cambiara, Argentina podría volver a ser ese país industrial que fue hace muchos años.
En conclusión, su principal mensaje es que no bajemos los brazos, porque ¡SE PUEDE SALIR ADELANTE!




Lucía Isla, Melisa Contratti, Lucía Pinillos